Manuel Sabio Bernal


Manuel Sabio Bernal

BERNAL, OTRO FOTOGRAFO DE AQUELLOS TIEMPOS

Manuel Sabio Bernal, (Ceuta, 1931-1987), llegó a Cáceres en el año 1960, se instaló en la calle Margallo, con unos primos. Y en base a su trabajo, a su constancia, a su cordialidad, siempre acompañado de una sonrisa, a su bonhomia, y, como solía decir, «a base de mucho patear la calle», fue abriéndose un hueco, paulatinamente, en medio de ese difícil y competitivo campo como el que suponía ni más ni menos, que el panorama fotográfico de Aquellos Tiempos.

Fotos escolares de BernalPor lo que, ni corto ni perezoso, cámara en mano y en ristre, como se suele decir, comenzó a ir ofreciendo sus servicios fotográficos por los domicilios particulares. Y, un poco más tarde, hasta se decidió a alquilar un local, allá en la Prolongación de la calle Reyes Huertas, número 6, piso 3, armó su taller y dio un gran paso en sus expectativas.

En el mismo hasta tuvo la ocurrencia de hacer fotografías a los más pequeños con frutas.

De ahí a seguir recorriendo las calles intentando captar todas aquellas instantáneas que le valieran para su campo de trabajo, sus anhelos y sacar adelante la familia.

Más mérito, pues, y por tanto, para el amigo Bernal, que, con su trabajo, sus negativos, sus revelados, sus instantáneas, sus fotografías, su no parar, como se suele decir coloquialmente, fue uniéndose a la larga lista de esa más que señera lista de extraordinarios artistas fotográficos que se conforman en el libro de las páginas con la historia de la ciudad de Cáceres:

Como es el caso, por citar tan solo un pequeño puñado de ejemplos, de François Capdevielle, Julián Perate, Gustavo Hurtado, Vicente Fonseca, Garrorena, Javier García Téllez, Hermanos Carpintero, Prado, Santiago Caldera, Enrique Caldera. Luis Bravo Hernández, Juan Guerrero, Múñez y una larga serie de artistas de la fotografía que han inmortalizado, con su calidad y con su pasión nuestra ciudad, nuestras gentes, nuestros establecimientos, nuestras calles, nuestros actos, los aconteceres más diversos y variados, nuestras ferias y fiestas, nuestras celebraciones. En definitiva, nuestras esencias ciudadanas.

Y, sobre todo, y de modo muy especial, el sabor de la más profunda simbología popular y humana que desfila por las calles cacereñas. Y de cuyos aconteceres, de todo tipo y manifestación, se imbuía Manuel Sabio Bernal, que, en el año 1964, contraería matrimonio con María del Carmen Carrero Chaparro, con la que tuvo tres hijos.

Bernal, el amigo Bernal, se sumó a esa señalada y curiosa semblanza de la historia de la fotografía en Cáceres. Siempre cordial, agradable siempre, siempre atento y cercano siempre con todos, como uno de sus santo y seña, y, a la vez, como una de sus características peculiaridades.

Rosendo NevadoMuy trabajador, muy inquieto y activo siempre, que diría mi padre, Valeriano Gutiérrez Macías. Mañana, tarde, noche, y que hoy llega a esta página del Arte Fotográfico de la Historia de Cáceres, sencillamente por los méritos propios que se forjó a lo largo de toda su andadura. Y en base sobre todo, eso sí, a mucho esfuerzo, a mucho trabajo y a mucha dedicación.

Porque Bernal fue uno de esos fotógrafos que se dejó el pellejo en el camino. Un camino que iba regando con señalados goterones de sudor. Pero eso, a nuestro artista, cámara en ristre, no le importaba lo más mínimo. Entre otras manifestaciones porque su tipología de persona era extrovertida, afanada y animosa para todos los aconteceres fotográficos. Lo que le imprimió un señalado relieve.
Lo que es de dejar constancia como un acto de justicia, Sin importarle las horas de trabajo, ni el ir trasegando y transitando, a golpe de carrera, por todas partes, con la máquina o las máquinas, según, bamboleándoles colgadas al hombro.

«Don Valeriano, hay que ganarse la vida», decía a mi padre.

Manuel Sabio Bernal, sin embargo, nos dejó demasiado pronto. Pero quedó, eso sí, su calidad humana y su empeño artístico.

NOTA: La última fotografía, hecha por Manuel Sabio Bernal, se corresponde con la felicitación navideña de 1963 del empresario, emprendedor y joyero cacereño Rosendo Nevado. Otro gran cacereñeador y cacereñista, por cierto.

Juan de la Cruz

 

Década/año:
Género fotográfico:
Estado de conservación:
Materiales:

 

Tipo de fotografía que realiza:
Lugar de nacimiento:
Cáceres
Año nacimiento:
Año de defunción:

Carlos Solano Pedrero fue un fotógrafo cacereño cuya obra conserva la memoria visual, social y cultural de Cáceres durante el siglo XX.

El fondo fotográfico de Carlos Solano Pedrero reúne imágenes de Cáceres, sus tradiciones, monumentos y vida cotidiana, formando un valioso testimonio visual de la ciudad en el siglo XX

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *