Carnavales en Cáceres

MI QUERIDO CACERES. CARNAVALES CACEREÑOS 1933
Volvía esta mañana a casa cuando me topé con un gentío numeroso de chavales/as que ataviados con elementos carnavalescos daban al barrio en cuestión(Moctezuma)un aire festivo que alegraba la vista por el colorido de su indumentaria.
Nada del otro mundo a la hora de la elección del disfraz. Con unas simples bolsas de basura de diversos colores, entiendo que cada curso escolar tendría su color predeterminado, los niños/as disfrutaban del ambiente propio de la época que en estos días a muchas ciudades les confieren un aire especial.
Pero hay que reconocer que no es CÁCERES una ciudad donde se hayan prodigado los carnavales en las últimas décadas. Es más, creo que han ido a menos a pesar de las intentonas que han promovido diversos colectivos en recuperar tradiciones del ayer en este sentido.
Y se observa desde la distancia como en otras latitudes, tanto en desfiles como en disfraces se viven los carnavales de una manera más intensa que aquí.
En la foto que os regalo hoy, podemos como iban ataviados en 1933 un grupo de chavales componentes de la que ellos denominaron “estudiantina infantil.
A todos/as los que luchan por recuperar esta añeja tradición nuestro apoyo por su constancia y el deseo de que año tras año se vea un incremento entre los distintos grupos partidarios de este tipo de celebraciones.
Paco Mangut
Comentarios extraidos del grupo de facebook Fotos antiguas de Cáceres
La fotografía “Carnavales en Cáceres”, fechada en 1933, muestra una estudiantina infantil cacereña.
Los comentarios publicados en Facebook aportan un gran valor familiar y sentimental a la imagen. Varios usuarios reconocen a personas presentes en la fotografía: Laly Guillén Velázquez identifica a su madrina, entonces niña, y menciona que la escena fue tomada en el jardín de su vivienda, donde también aparecen familiares del recordado alcalde Canales. José María Borda reconoce en el centro, con la pandereta, a su padre Ricardo Borda. Begoña Solano también señala que en la imagen aparecen su padre Carlos Solano y su tío, el maestro Solano.
En conjunto, los comentarios convierten esta fotografía en algo más que una imagen de carnaval: la transforman en un documento vivo de la memoria familiar cacereña, lleno de recuerdos, emoción y reconocimiento hacia quienes formaron parte de aquella escena de 1933.
El fondo de Paco Mangut constituye un testimonio visual de gran interés para conservar y difundir la memoria de Cáceres.


