Juan Caldera Rebolledo, pintor

Caldera, pintor extremeño del costumbrismo y realismo en Cáceres
Caldera fue una de las figuras más destacadas de la pintura extremeña del siglo XX, especialmente en el ámbito del realismo y el costumbrismo en la provincia de Cáceres. Formado en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, recibió enseñanzas de maestros tan relevantes como Pla, Muñoz Degrain, José Moreno Carbonero y Enrique Simonet, de quien siempre se consideró discípulo directo. Esta sólida formación académica marcó profundamente una obra caracterizada por el rigor técnico, la sensibilidad popular y la representación de escenas cotidianas de Extremadura.
Su talento fue reconocido muy pronto. En 1918 obtuvo la Primera Medalla en la Exposición Regional de Arte de Badajoz y, en 1921, logró Medalla de Primera Clase en la Exposición del Ateneo de Badajoz por su obra Jueves Santo (1919). En 1924 participó en la Exposición Nacional de Bellas Artes con dos pinturas, destacando especialmente La huevera (1920), una escena costumbrista ambientada en las calles de Malpartida de Cáceres, donde retrató la venta ambulante de huevos de una anciana y su nieta. Aunque no recibió premio, la crítica valoró muy favorablemente esta obra. Ese mismo año estuvo presente también en la Exposición Regional Extremeña de Arte con cinco piezas.
En 1926 concurrió de nuevo a la Exposición Nacional de Bellas Artes con El mercado de Plasencia, una obra de gran formato que, aunque no obtuvo galardón, fue distinguida con una bolsa de viaje. La pintura volvió a exhibirse en la Exposición de Bellas Artes de Sevilla de 1927. Tras la decepción sufrida por no alcanzar un mayor reconocimiento en aquella etapa, Caldera se apartó de la pintura hasta 1941. Durante esos años, sin embargo, mantuvo su actividad artística a través del cartelismo, obteniendo el Primer Premio en los concursos convocados por el Ayuntamiento de Cáceres para la Feria de mayo en 1930 y 1944.
Desde 1925 orientó gran parte de su vida profesional hacia la docencia. Fue profesor ayudante de Dibujo en el Instituto de Enseñanza Media de Cáceres, más tarde ejerció en el colegio de San Francisco, en la Escuela de Magisterio y, finalmente, como profesor de Dibujo Artístico en la Escuela de Trabajo de Cáceres. Su labor como maestro dejó huella en generaciones posteriores y entre sus discípulos destacó Juan José Narbón.
Aunque su producción más representativa se sitúa en el costumbrismo extremeño, Caldera cultivó también el retrato, el paisaje y el cartelismo. Además, mostró una notable inquietud por la publicidad, creando una agencia propia y desarrollando proyectos para prensa, radio, cine y escaparatismo. Su pintura, realizada en diversas técnicas, representa una de las expresiones más valiosas del realismo extremeño en Cáceres: una obra de raíz académica, de gran colorido y centrada en personajes humildes, escenas populares y costumbres cotidianas que hoy constituyen un valioso testimonio visual de la vida en Extremadura.
AUTOR: Tomás Martín Gil
Tomás Martín Gil fue matemático, escritor, investigador y fotógrafo, una figura clave de la cultura cacereña y extremeña del siglo XX.
Su cámara documentó pueblos, calles, monumentos, tipos populares y tradiciones, dejando una valiosa memoria visual y etnográfica de Extremadura.
Su fondo fotográfico, de extraordinario valor documental, constituye hoy una fuente esencial para conocer la arquitectura popular, las escenas cotidianas y la memoria visual de Cáceres y de buena parte de Extremadura.


