Tomás Martín Gil

Tomás Martín Gil

Año de nacimiento:
Año de defunción:
Lugar de nacimiento:
Coria
Nacionalidad:
España

Tomás Martín Gil, memoria visual y cultural de Extremadura

Tomás Martín Gil (Coria, 1891 – Cáceres, 1947) fue una de las figuras más sobresalientes de la cultura cacereña y extremeña de la primera mitad del siglo XX. Matemático, escritor, investigador y, sobre todo, apasionado fotógrafo, desarrolló una actividad cultural extraordinaria que hoy resulta fundamental para comprender la memoria visual y etnográfica de Cáceres y su provincia.

Tomás Martín GilNacido en el seno de una familia coriana —hijo de Silvestre García Moreno y Justa Gil López— cursó la carrera de Ciencias Exactas en la Universidad Central de Madrid mientras trabajaba como mancebo en una farmacia. Su vocación científica convivió siempre con un profundo interés por la arquitectura popular, el folklore y las tradiciones extremeñas, inquietudes que marcaron decisivamente su obra fotográfica y literaria.

Instalado en Cáceres, donde ejerció como Jefe Provincial de Estadística y profesor en centros como “San Antonio” y “Paideuterion”, Tomás Martín Gil se convirtió en un auténtico dinamizador cultural. Fue secretario del Ateneo de Cáceres, de la Masa Coral Cacereña y del Club Deportivo Cacereño; Comisario Provincial de Excavaciones Arqueológicas; Académico Correspondiente de la Real Academia de la Historia; y jefe Provincial de Artesanía, entre otros muchos cargos. Su prestigio era tal que el número de la revista “Alcántara” del 12 de octubre de 1947 le fue dedicado casi por completo tras su fallecimiento, con aportaciones de figuras como Muñoz Sampedro, Ortí Belmonte y Delgado Valhondo. En Cáceres hoy existe una plaza con su nombre.

Como fotógrafo y difusor cultural, su labor resulta esencial para cualquier proyecto dedicado a la conservación de imágenes antiguas de Cáceres. Su cámara documentó pueblos, calles, monumentos, tipos populares y escenas costumbristas con una mirada etnográfica adelantada a su tiempo. El libro Por la vieja Extremadura (1929), elaborado junto a José Blázquez Marcos, contiene 143 de sus fotografías, convirtiéndose en un testimonio único del paisaje humano y urbano de la región. Décadas más tarde, su hermano José Martín Gil y su hijo Luis Martín Jiménez publicarían Motivos Extremeños (1968), recopilación de artículos que prolongan su legado.

Además de su vertiente fotográfica, Tomás Martín Gil cultivó la escritura desde muy joven: ya en 1909 publicaba versos en El Norte de Extremadura. Fue colaborador habitual de numerosas revistas y diarios —Brisas Nuevas, Norba, Hurdes, Guadiana, La Montaña, Extremadura, El Santuario de la Montaña, entre muchos otros— y cofundó publicaciones tan relevantes como Gente Joven, Gil Blas y, en 1945, la emblemática revista Alcántara, considerada una de las grandes cumbres de la cultura extremeña.

Como señaló su hija Marcela Martín Jiménez, Tomás Martín Gil fue “una de las figuras más sobresalientes de las letras extremeñas de los últimos tiempos”. Su obra fotográfica, literaria e investigadora no solo enriqueció la vida cultural cacereña, sino que hoy constituye una fuente imprescindible para quienes estudian o divulgan la historia visual de Cáceres y Extremadura.

 

Fotos en las que aparece Tomás Martín Gil


 

Su fondo fotográfico, de extraordinario valor documental, constituye hoy una fuente esencial para conocer la arquitectura popular, las escenas cotidianas y la memoria visual de Cáceres y de buena parte de Extremadura.