Alfonso Galán Belgrano "el Chato de los metales"


El Chato Alfonso Galán Belgrano

MI QUERIDO CACERES. EL CHATO DE LOS METALES

Su nombre figura entre los más populares de los personajes cacereños por el contacto que mantuvo con la chiquillería en los años en que uno paso de niño a joven durante los años cincuenta y sesenta. Todos le conocíamos como” el Chato de los metales “aunque por supuesto tenía su identidad como todo hijo de vecino. Se llamaba Alfonso Galán Bejarano y su imagen acompañado en principio de una bicicleta y más tarde de una motocicleta recorría calles y barrios de nuestro querido Cáceres siendo una atracción para los más pequeños que recibían alguna chuchería a cambio precisamente de charrara que luego se encargaba de vender para sobrevivir y sacar adelante a su familia.

Siendo Alfonso muy joven y porque su espíritu aventurado así se lo demandaba se alistó en la legión algo que tuvo a gala durante toda su vida y aun le recordamos vistiendo el uniforme del cuerpo militar en desfiles y en procesiones y formando parte del colectivo de quienes como él habían sido también legionarios. Recuerdo que tenían su sede en la callejuela que unía la Calle de Margallo y la de San Justo. Estando en activo como legionario Alfonso combatió en la Guerra Civil española y mas tarde se alisto en la llamada División Azul que como otros muchos españoles participaron durante la Segunda Guerra Mundial.

Cuando regresó a Cáceres disfrutó de una más que aceptable situación económica y una vez casado vivió en la barriada del Espíritu Santo. Y como todo en la vida se acaba el dinero fue agotándose y tras rechazar algun que otro puesto de trabajo se dedicó a lo que como antes dijimos le convirtió en un personaje cien por cien popular entre los cacereños de hace décadas.
Y desde entonces ya fue para todos nosotros “El Chato de los metales “por la peculiar forma de su nariz a consecuencia de una caída de un árbol cuando era niño.

Buscábamos de todo: casquillos de metal de las bombillas, trozos de tuberías de plomo, cobre de los cables eléctricos, la suela crepé de los zapatos, tuercas, tornillos, púas. . . y a cambio regaliz, placas, algarrobas, caramelos. . . Autentico intercambio en plena calle y todos en torno a la figura del Chato que hasta llegó a transportar una especie de ruleta que fue su atracción mas sugerente a cambio de una perra gorda por tirada y que invitaba al juego.

El sonido de su corneta, por supuesto de metal, era inconfundible. La hacía sonar con una tonalidad que todos conocíamos. Y a sus reclamos acudíamos en tropel todos los niños del barrio.
Alfonso Galán Bejarano, “el Chato de los metales”.

Cada vez que acudo al cementerio no puedo por menos que mirar su fotografía adherida a la lápida de su tumba. Es la primera que hay según entras a mano izquierda. Y al verle todas las sensaciones y recuerdos que os he comentado retornan a mi devolviéndome a mis años de juventud.

Paco Mangut

Década/año:
Barrio/Zona:
Temática:
Género fotográfico:
Estado de conservación:
Materiales:
Fuente: Publicado en el Grupo de Fotos antiguas de Cáceres el 1 de agosto de 2018
Colecciones:

 

Lugar de nacimiento:
Cáceres
Año nacimiento:

Marcial Rojo Durán es un fotógrafo cacereño cuyo fondo fotográfico conserva la memoria social, cultural y cotidiana de Cáceres a través de varias décadas.

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