El Edificio Mirón, en Cáceres, es conocido popularmente por la tienda de muebles y, más tarde, de regalos que funcionó durante años en sus bajos, aunque el inmueble pertenecía a la familia Pedrilla. Mucho antes, durante siglos, este lugar fue el Mesón de Osma y, según la tradición, a su puerta había un potro de herrador.
En esta zona de paso —entrada natural de viajeros procedentes de Andalucía y Badajoz— existieron desde siempre varios mesones para alojar a quienes llegaban a la ciudad. La plazuela mantiene hoy esa esencia: su vocación hostelera sigue viva en el entorno.
La casa destaca por su espectacular fachada de azulejos talaveranos, de gran calidad y belleza, que aporta una singularidad inconfundible al edificio. Fue construido en 1912, siendo arquitecto municipal Rufino Rodríguez Montano, a petición de D. Ladislao Martín García y Dª Filomena Calzado Pedrilla Marchena. El retablo cerámico habría sido encargado al entonces recién creado taller talaverano de Enrique Ginestal Martínez y Francisco de la Cruz Machuca (Talavera de la Reina).
Como recuerdo popular ligado a este lugar, Teodoro, el hombre que vendía cupones de la ONCE en la zona.




