
Demetrio Pulido Sánchez
FOTOS ANTIGUAS DE CÁCERES: DEMETRIO PULIDO SÁNCHEZ
Demetrio Pulido Sánchez: una vida entre la radio, la fotografía y la memoria de Cáceres
Infancia y juventud: de Madrid a Cáceres
Demetrio Pulido Sánchez nació el 5 de noviembre de 1925 en El Álamo, Madrid. Tras la temprana pérdida de su padre cuando tenía tres años, se trasladó con su madre y sus hermanos a la emblemática calle Ribera de Curtidores, en Madrid.
Allí creció y se formó, culminando sus estudios de Bachillerato Superior en el Instituto Cervantes en 1944. Con una gran vocación, comenzó sus estudios universitarios de Química, pero las difíciles circunstancias de la época —tras haber quedado completamente huérfano por el fallecimiento de su madre en 1940— y la absoluta falta de recursos económicos frustraron aquel primer camino académico.
Lejos de rendirse, buscó nuevas oportunidades y el destino lo unió a Extremadura en 1947, año en el que se incorporó como voluntario al aeródromo militar de Cáceres. Esta ciudad no solo marcó el rumbo de su carrera profesional, sino también el de su vida personal, al ser el lugar donde se casó y formó su familia.
Una vida entre ondas y micrófonos
Su trayectoria profesional comenzó en 1950 en la emisora local Radio Cáceres, que más tarde se convertiría en La Voz de Extremadura. Ejerció como técnico de radiodifusión, iniciándose así en el mundo del sonido.
Entre 1950 y 1951 compaginó su trabajo en la emisora con su actividad en la tienda de electrodomésticos y equipos de sonido Eusebio González. Esta primera experiencia técnica consolidó su labor en las ondas, que posteriormente también desarrollaría en Radio Popular de Cáceres.
En 1964 pasó a prestar servicio en la Subsecretaría de Aviación Civil, en el centro de comunicaciones de Cáceres. Finalmente, en 1974, se incorporó a la plantilla de Radio Nacional de España, RNE, en Extremadura, donde prestó sus servicios hasta su jubilación.
Sus grandes pasiones: un espíritu curioso y autodidacta
Más allá de su profesión tras los equipos de radio, Demetrio poseía un espíritu inquieto y una profunda sensibilidad artística, que canalizó a través de su gran pasión: la fotografía.
Fue un hombre tremendamente curioso y autodidacta, capaz de aprender por sí mismo los secretos de la luz y la composición. Curiosamente, aquel interés juvenil por la química encontró su espacio en el cuarto oscuro, donde dominó de forma artesanal el revelado de sus propias imágenes.
Con su cámara en la mano, supo capturar de forma magistral la esencia, las calles y la evolución de Cáceres.
Su sed de conocimiento no se detuvo ahí. Años más tarde, cuando comenzaron a llegar los ordenadores, abrazó la informática con el mismo entusiasmo y capacidad de autoaprendizaje.
Esta combinación de técnico, fotógrafo y pionero informático lo convirtió en un hombre avanzado a su tiempo, cuya curiosidad nos permite contemplar hoy una ventana única al pasado de Cáceres.
Fotos en las que aparece Demetrio Pulido Sánchez


