Boxcar Down en el Guadiloba


Boxcar Down en el Guadiloba

“BOXCAR DOWN” EN EL GUADILOBA I

Sucedió el miércoles 9 de Febrero de 1954 en la ciudad de Cáceres.
Serían aproximadamente las diez de una fría noche cacereña cerrada en niebla. En mi mesa de estudio, luchaba con un problema de navegación marítima, disfrutando del agradable calorcito de un brasero de picón.

De improviso, el sonido estridente de los motores de un avión me hizo correr al balcón con objeto de intentar ver que monstruo alado estaba sobrevolando a baja altura mi casa.

Una segunda pasada a menor altura, me hizo sospechar que el piloto tenía un grave problema. Después, nada, el silencio absoluto que reinaba en las calles de Cáceres en aquella época de crudos inviernos.

A la mañana siguiente, la voz de “Polito” en Radio Cáceres, informaba que un avión militar americano se había estrellado en las cercanías del Guadiloba.
Un río de gente acudió de inmediato al lugar del accidente. Fue una romería. Diseminados en un radio de 200 metros, los restos del aparato rodeaban un chozo de pastores, en el que una familia de siete personas milagrosamente salió indemne. “Lo vi venir, pasó cerca del chozo, giró y se vino contra nosotros” comentaba el pastor.

La tripulación había saltado en paracaídas. Eran cinco y cayeron cerca del cementerio, la cárcel, el seminario.. .saltaron con embarcaciones de goma ajenos a lo que podrían encontrar abajo. Ninguno de ellos sufrió heridas de consideración.

Casa Terio les vistió con chaquetas y bufandas del mismo tenor y el Ayuntamiento los agasajó como si de una visita oficial se hubiera tratado.

De todo aquél amasijo metálico, los dos enormes motores y las ruedas eran lo único que lo identificaba como un avión.
Disimuladamente, hurtándome a la vigilancia de una pareja de la Guardia Civil, rescaté de entre los restos una especie de bote de color verde oliva con una anilla en la tapa superior. En mi inconsciencia juvenil-tenía 17 años-de regreso a casa en compañía de mi padre y hermanos manipulé la anilla hasta que se produjo una pequeña detonación. Lancé el bote lejos de mí y fue a caer a pocos metros de la pareja. De aquél “chisme” comenzó a salir un humo naranja con gran fuerza y sibilante sonido. Todos corrimos como locos – incluida la pareja con mosquetón y capa- y a mí, mi padre me propinó un buen pescozón.

Hasta aquí los hechos acaecidos y que a muchos de vosotros os habrán traído recuerdos maravillosos de aquél inolvidable Cáceres.

Pablo Romero Montesino-Espartero
Foto : Pilotos y autoridades entre los restos del C-119

“BOXCAR DOWN” EN EL GUADILOBA II

El avión era un Fairchild C-119 Número de registro 0163 y que los pilotos americanos lo apodaban “Boxcar” por ser un transporte de tropas y material militar.

Había despegado de la base americana de Frankfurt y se dirigía a la islas Azores para repostar y seguir vuelo a los EEUU. Según las declaraciones a la prensa por parte de la Embajada en Madrid, a la altura de Finisterre sufrió la parada de un motor y decidieron buscar Lisboa para un aterrizaje de emergencia. La niebla y el temor a chocar contra una montaña debido a la pérdida de altitud, hizo que se adentraran en la Península buscando un campo de aviación. Identificaron Cáceres gracias a los destellos del faro- cuya torre aún sigue en pie – pero la intensa niebla les obligó a desistir y una vez agotado el combustible dirigieron el avión lejos de la ciudad y saltaron.

Revolviendo entre mis recuerdos, hace aproximadamente cinco meses, salió una fotografía de mi propiedad en la que aparecen pilotos y autoridades entre los restos de aquél avión. Esto me movió a preguntarme ¿vivirá aún alguno de aquellos aviadores?

Me puse manos a la obra y colgué la foto en una página web de las Fuerzas Aéreas de los EEUU http://www.ruudleeuw.com/c119-info-p2.htm con una reseña de los acontecimientos vividos aquellos días en Cáceres, con la vana ilusión de encontrar con vida, quizás al más joven de ellos que hoy tendría 83 años. Me interesaba saber qué ocurrió realmente y como se desarrollaron los acontecimiento antes de lanzarse.

Cual no sería mi sorpresa, cuando al cabo de un mes y medio recibí un correo de un aviador americano, que había volado muchos años en ese tipo de avión y se interesaba por mi historia. Era Charles Lunsford (Chuck para los amigos) autor de varios libros interesantísimos sobre los C-119 y su participación en la Guerra Fría y también asesor en la película “El vuelo del Phoenix” . Persona educadísima y de una amabilidad poco frecuente e investigador experimentado, intentó recabar información sobre el accidente pero el archivo Maxwell AFB de la USAF en Alabama, no le facilitó el informe de los pilotos.

Luego de decenas de mails intercambiados con mi amigo Chuck, recibo de él una fotografía en que aparece el C-119 Registro 0163 estrellado en el Guadiloba, aparcado con otros de su clase en la base alemana de Neubiburg en 1953. Luego de haber transcurrido 56 años, los cacereños que como yo vivieron aquellos emocionantes días, gracias a Internet y a las investigaciones de mi amigo Chuck , pueden ver hoy que es lo que pasó volando sobre nuestras cabezas aquella noche de Febrero de 1954.

Para rematar la historia, os diré, que a las pocas semanas del accidente, aterrizó en el campo de aviación militar de Cáceres, un DC-3 para llevarse los restos de los motores.

Me acerqué a ver el avión en mi bicicleta y me coloqué en el límite de la pista de tierra, en el preciso instante en que el DC-3 se preparaba para el despegue. Se vino hacia mí y se paró a escasos 20 metros antes de girar. El sonido de los motores retumbó en mi estomago como el redoble de un tambor. Un piloto sacó la mano por la ventanilla y me saludó.

En aquellos tiempos en que las películas de la II Guerra Mundial estaban a la orden del día, aquél gesto de un piloto americano hacia mi humilde persona, hizo que me temblaran las piernas y no durmiera aquella noche. Nunca podré olvidar aquella mano.

Pablo Romero Montesino-Espartero

El artículo me fue publicado en el «Hoy de Extremadura» el 6.9.2010
Fotos: Recibida de mi amigo aviador Charles Lusnford de Texas (USA), en la cual y a la derecha de la imagen puede verse el avión aparcado en Neubiburg en 1953. Las autoridades y tres de los pilotos- dos de ellos heridos- entre los restos del «boxcar».

Década/año:
Barrio/Zona:
Género fotográfico:
Estado de conservación:
Materiales:
Fuente: Charles Lusnford de Texas (USA)
Colecciones:

 

Se desconoce la autoría original de esta fotografía.

Si dispone de información sobre el autor o la procedencia de la imagen, puede ponerse en contacto con el administrador del sitio web para actualizar los datos correspondientes.

El fondo de Pablo Romero Montesino-Espartero ofrece un archivo visual de Cáceres con imágenes que recogen calles, plazas, vida cotidiana y actitudes institucionales desde comienzos del siglo XX.

Su recopilación documenta la transformación urbana y social de la ciudad a través de múltiples décadas, convirtiéndose en un valioso testimonio histórico.

Comentario

  1. Manuel Sánchez Blanco

    Mi padre entonces comandante de infantería es el segundo por la izquierda.

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