
Julián Perate Barroeta
FOTOS ANTIGUAS DE CÁCERES: JULIÁN PERATE BARROETA
Julián Perate Barroeta, el gran fotógrafo de Cáceres
Julián Perate Barroeta está considerado por los historiadores como el fotógrafo más importante de Cáceres entre finales del siglo XIX y los primeros años del siglo XX. Así lo recoge Matilde Muro Castillo en su obra La fotografía en Extremadura, 1847-1951, donde afirma: «Es el fotógrafo más importante de Cáceres, el que más ha retratado a la sociedad de finales del siglo XIX y principios del XX. Un hábil retocador y un minucioso técnico de laboratorio, que ofrecía siempre retratos de un acabado perfecto. No se conserva su archivo».
Nacido en Guadalajara el 5 de junio de 1869, llegó a Cáceres con 19 años cuando su padre, Luis Perate Herreros, funcionario de la Delegación de Hacienda, fue destinado a la ciudad como interventor. Julián tenía un hermano mayor, Alfonso, que alcanzó el grado de almirante de la Armada y fue agregado naval en Manila, y una hermana menor, María Paz, religiosa de las Hermanitas de los Pobres en el norte de África.
Inició estudios de Ingenieros Industriales en Madrid, pero regresó a Cáceres para atender a su familia por la enfermedad de su madre. En esta etapa comenzó a impartir clases de dibujo y pintura, disciplina en la que demostró un notable talento artístico. Su nieta, María Paz Carmona Perate, conserva varios cuadros de gran calidad realizados por él, como un bodegón con langostinos, estudios de dibujo y retratos de temática religiosa.
Como a otros pintores de su tiempo, la fotografía atrajo pronto su interés. En el año 1900 fundó, junto a su primo Gustavo Hurtado Muro, la Sociedad Artística Fotográfica de Cáceres, cuya sede se encontraba en su domicilio de la Puerta de Mérida nº 2. La vivienda tenía acceso a la Torre Redonda —en realidad de planta octogonal—, una torre defensiva del siglo XIII conocida desde entonces como la Torre de Perate. Desde este singular enclave realizó numerosas fotografías, muchas de ellas hoy fundamentales para conocer el Cáceres de hace más de un siglo.
En 1904 contrajo matrimonio con Lucila Themudo Hurtado, hija del vicecónsul de Portugal en Cáceres y sobrina de Publio Hurtado. El matrimonio tuvo cuatro hijas. Dos de ellas se trasladaron a Madrid tras casarse, mientras que las otras permanecieron en Cáceres, donde arraigó parte de la familia y se conservó la memoria del fotógrafo.
Julián Perate fue un hombre culto, de gran sentido del humor y muy integrado en la vida cultural cacereña. En su casa se reunieron personalidades como el poeta Luis Chamizo. Ejerció como profesor de dibujo en el instituto situado en la plaza de San Jorge. Un accidente al resbalar en la Cuesta de la Compañía le provocó una grave lesión de rodilla que terminó con la amputación de una pierna en 1917. Aun así, mantuvo su ironía: cuando fue nombrado concejal durante la alcaldía de Gonzalo Montenegro, con competencias en Parques, Jardines y Cementerios, solía decir que era lógico, pues ya tenía “un pie en la sepultura”.
Falleció en 1931, a los 62 años, durante una intervención quirúrgica para extraerle un cálculo en la vejiga. Cáceres no le olvidó y hoy una calle del barrio de La Mejostilla lleva su nombre.
Parte de su legado ha llegado hasta nosotros gracias a su nieta María Paz Carmona, quien conserva negativos originales en placas de vidrio, realizados con emulsión de gelatina y sales de plata. Estas imágenes, nunca antes positivadas, han sido recuperadas con sumo cuidado, permitiendo redescubrir una obra de calidad sorprendente. Muchas de las fotografías fueron tomadas desde la Torre de Perate y muestran una ciudad de apenas 18.000 habitantes, cuyos límites urbanos llegaban hasta el actual Hospital Provincial.
Las fotografías de Julián Perate Barroeta no solo documentan la historia de Cáceres, sino que revelan la mirada precisa y artística de un fotógrafo excepcional, cuya obra sigue emocionando más de cien años después.
Fotos en las que aparece Julián Perate Barroeta



