
Sociedad Artístico Fotográfica de Cáceres
FOTOS ANTIGUAS DE CÁCERES: SOCIEDAD ARTÍSTICO FOTOGRÁFICA DE CÁCERES
Sociedad Artístico-Fotográfica de Cáceres: Perate, Hurtado y los orígenes de la fotografía cacereña
La Sociedad Artístico-Fotográfica de Cáceres fue una de las iniciativas pioneras en la historia de la fotografía cacereña. Fue creada hacia el año 1900 por Julián Perate Barroeta y su primo Gustavo Hurtado Muro, dos artistas unidos por el dibujo, la pintura y una nueva forma de representación que comenzaba a imponerse con fuerza: la fotografía.
Su nacimiento se produjo en un momento en el que la fotografía empezaba a adquirir una dimensión artística y social cada vez mayor. Un año antes, en 1899, se había fundado la Real Sociedad Fotográfica de Madrid, hecho que favoreció la aparición de otras sociedades fotográficas en distintos puntos de España. En ese contexto surgió también la sociedad cacereña impulsada por Perate y Hurtado.
La sede se encontraba en la casa de Julián Perate, en el número 2 de la Puerta de Mérida, un edificio con acceso particular a la llamada Torre Redonda, aunque en realidad es de planta octogonal. Con el tiempo, aquella torre acabaría siendo conocida popularmente como la Torre de Perate, por la estrecha vinculación del fotógrafo con este lugar.
En sus primeros años, la sociedad ofrecía a sus clientes distintas formas de inmortalizar su imagen: mediante dibujo, pintura o fotografía. Sin embargo, la fotografía terminó imponiéndose por ser más económica, más fiel al modelo y, sobre todo, más moderna. Gustavo Hurtado llegó a pintar un fondo mural muy característico para los retratos: un paisaje con un lago que se estrechaba al fondo entre la vegetación. Ese decorado permite reconocer algunas de las fotografías realizadas en el entorno de la sociedad.
La vida conjunta de la Sociedad Artístico-Fotográfica fue breve. En 1902, Gustavo Hurtado Muro obtuvo por oposición la cátedra de Dibujo del Instituto de Cáceres, lo que le llevó a abandonar la actividad fotográfica compartida con Perate. Desde entonces, la sociedad quedó prácticamente reducida a un único miembro: Julián Perate Barroeta, que continuó trabajando hasta su muerte en 1931.
Perate instaló su galería fotográfica en el exterior de su casa, junto a la torre, aprovechando la luz natural necesaria para las tomas. Sin embargo, un fuerte temporal o huracán desbarató aquella instalación, por lo que durante un tiempo trasladó su estudio al piso superior del número 5 de la calle de la Cruz, junto a la Plaza Mayor.
La producción de Perate fue abundante y de gran calidad. Realizó retratos, vistas urbanas, fotografías de monumentos, restos arqueológicos y escenas de la vida cacereña. Algunas de sus imágenes se conservan hoy en archivos públicos y colecciones particulares, aunque no siempre aparecen correctamente atribuidas. Se sabe, por ejemplo, que varias fotografías suyas forman parte del archivo Marchena, adquirido por el Ayuntamiento de Cáceres en 2006.
Entre sus trabajos documentados figuran fotografías del Tesoro de Aliseda, realizadas en 1920 por encargo del Museo de Cáceres; imágenes del aljibe del Museo vacío en 1907; restos arqueológicos en Casas de Don Antonio y Mayoralguillo de Vargas; sepulcros de la iglesia de San Mateo; la antigua puerta de Santa María que daba al cementerio; el adarve de Santa Ana; un tramo de muralla derrumbada; el Palacio de Godoy y el Puente de Alcántara.
También se han localizado fotografías suyas en otros fondos, como un retrato conservado en la Biblioteca Nacional de España de Narciso Rodríguez y Ramírez, alumno número uno de la Academia de Artillería. Otra imagen atribuida a Perate muestra algunos de los primeros automóviles que circularon por Cáceres en 1918.
La Sociedad Artístico-Fotográfica de Cáceres representa, por tanto, un momento clave en la incorporación de la fotografía a la vida cultural de la ciudad. Nació como una pequeña sociedad artística, casi familiar, pero dejó una huella importante en la memoria visual cacereña. Gracias a Julián Perate y Gustavo Hurtado, Cáceres comenzó a ser fotografiada con una mirada que unía arte, documentación y sensibilidad histórica.
Hoy, aquellas imágenes son mucho más que simples retratos o vistas antiguas. Son documentos imprescindibles para conocer la ciudad, sus monumentos, sus calles, sus personajes y su transformación a lo largo del tiempo.
Fuentes consultadas
- Artículo de Sergio Lorenzo publicado en el diario HOY: La gran sociedad de artistas de Cáceres… con un único socio, 8 de marzo de 2020.
- Artículos de Juan de la Cruz Gutiérrez sobre fotografías de Julián Perate.
Fotógrafo que formaban la Sociedad Artístico Fotográfica de Cáceres


