El general Campano, en el momento de besar el anillo pastoral al Obispo D. Manuel Llopis Ivorra, antes de comenzar la Jura de Bandera, celebrada en los años 70.
Por entonces, el C.I.R. nº 3 era prácticamente la “mejor industria” que había en Cáceres, especialmente en los días de jura, cuando miles de familiares acudían a la ciudad para asistir a un acto muy emotivo. A muchos padres les hacía especial ilusión acompañar a sus hijos en su Jura de Bandera.





