Luis Montes Quijana
Recuerdo a estos hombres como si los estuviera viendo ahora mismo de trabajar. No fue en el 70, sino en el 74 cuando lo talaron. Yo era un chaval muy joven ( 13 años ), y los motivos que justificaron su tala, ni siquiera a mí me convencieron. Al parecer, las raices del árbol estaban presionando el muro que sustentaba el arandel, y este se estaba derrumbando. … Y era cierto, pero estoy convencido de que había otras alternativas que no pasaban por su tala. En mi opinión… otro despropósito. Si os dais cuenta, el tronco tenía una oquedad que llegaba hasta su parte superior. Cuando jugábamos, nos metíamos dentro y gateábamos hasta arriba del todo. Yo vivi justo frente a él durante mi preciosa infancia. Y es curioso, aunque hueco, siempre, siempre estaba frondoso y verde… Qué pena !Nube Gris





