El balneario se inauguró en 1907. Era propiedad de Juan Pérez Rentero, que lo anunciaba como “baños sulfurosos y naturales” y estaban en el sitio conocido por “Huerto de Don Benigno”.
Cuentan las crónicas de la época que Juan Pérez Rentero “no ha omitido gastos ni sacrificios para lograr algo digno de la ciudad de Cáceres”.
Según los datos que figuran en mis archivos, el balneario permaneció abierto, como mínimo, hasta 1920.





