
Fondo fotográfico: Norba Vila
Norba Vila fue una cantante cacereña con una destacada actividad artística durante los años setenta. Llevó su voz a escenarios de Extremadura y de otras ciudades españolas, como Madrid y Valencia. Su presencia escénica y sus actuaciones en directo forman parte de la memoria musical de la época.
FOTOS FONDO FOTOGRÁFICO: NORBA VILA
Norba Vila, la cantante cacereña que llevó el nombre de su ciudad por España y América
Norba Vila nació en Cáceres en 1950, hija de Ricardo Vila y Amparo Esther Escudero. Desde muy joven mostró una clara vocación artística y, con apenas 16 años, se presentó a un concurso de cantantes noveles en Radio Madrid. Aquella primera experiencia fue decisiva, pues quienes la escucharon la animaron a estudiar canto y a preparar una carrera profesional.
Comenzó su formación en Canciones del Mundo, empresa vinculada a Augusto Algueró, y pronto empezó a hacer sus primeros trabajos en salas de fiestas de Madrid. Su voz, su presencia escénica y su repertorio de canción melódica hicieron que comenzara a destacar en un ambiente muy competitivo.
La descubrió el mánager Javier Mir, que la llevó de gira por Latinoamérica, donde permaneció tres meses. A su regreso a España continuó preparándose en la academia del maestro Gordillo, al tiempo que ampliaba su carrera por distintos escenarios del país.
Una artista unida a Cáceres
Su nombre artístico fue una declaración de amor a su ciudad. Adoptó el nombre de Norba, en recuerdo de Norba Caesarina, la antigua denominación romana de Cáceres. No fue un simple seudónimo, sino una forma de llevar consigo sus raíces allá donde actuaba.
Esa vinculación quedó reflejada también en su faceta como letrista. La prensa cacereña recogió que Norba Vila había compuesto la letra de una canción dedicada a Cáceres, titulada “Norba Cesarina”, con música del maestro Felgar. En aquella misma noticia se señalaba que preparaba otra canción titulada “Campos cacereños”, y se destacaba que Norba no solo era cantante, sino también letrista inspirada en las cosas de su tierra.
“Norba Cesarina” fue estrenada en el Gran Teatro de Cáceres, uno de los escenarios más significativos de su carrera y al que regresó en varias ocasiones. También actuó en el Corral de las Cigüeñas, donde un cartel de 1971 anunciaba un “Gran recital Norba Vila y baile”, acompañada de su orquesta, con José Luis Franco como representante artístico.
Éxitos en salas, teatros y emisoras
A finales de los años sesenta y comienzos de los setenta, Norba Vila aparece ya anunciada en carteles y recortes de prensa como una cantante de gran proyección. En 1969 actuó en la sala de fiestas Bonnie and Clyde, de Vigo, donde se presentaba como “la excepcional cantante de Radio y TV”. En aquel mismo cartel compartía programa con Nacho Rey, el Trío de Ases y el conjunto músico-vocal Los Senadores.
En abril de 1971 fue anunciada en el Club Ara de Cáceres, con sesiones de tarde y noche, junto al conjunto músico-vocal Los Combos. Ese mismo año también figura su actuación en el Corral de las Cigüeñas, uno de los espacios más recordados de la vida artística cacereña de la época.
La prensa local y provincial siguió con interés sus actuaciones. En Alcántara se habló del éxito de Norba Vila en la sala de fiestas Lisboa, donde actuó acompañada por orquestas como Cyma y Mambo, recibiendo calurosos aplausos de un público que llenaba el local. Las crónicas destacaban su dominio de distintos estilos de canción y la buena acogida que encontraba en cada actuación.
También triunfó en Ciudad Real, donde actuó en el Teatro Cervantes y, tras el éxito obtenido, fue contratada esa misma noche para cantar en una sala de fiestas de un céntrico hotel. Su popularidad hizo que la directiva del club de fútbol local la invitara a realizar el saque de honor en el partido entre el Manchego y el Eldense. La prensa recogió la escena bajo el titular “Fútbol con guapa”, señalando que Norba Vila dio una “patada gentil” al balón y recibió un ramo de flores.
“El Raphael femenino”
Su paso por Córdoba tuvo también repercusión. La Hoja del Lunes llegó a calificarla como el “Raphael femenino”, destacando que interpretaba canciones de Manuel Alejandro, Algueró y composiciones propias. La prensa señalaba entonces que actuaba en una moderna sala de fiestas del barrio de la Judería, donde alcanzaba un gran éxito.
En Almería, una entrevista la presentó como “la cantante melódica Norba Vila” y subrayó que cultivaba el género melódico, con composiciones propias y colaboraciones con otros autores. En esa conversación manifestaba su deseo de actuar en la ciudad y explicaba que componía sus canciones a la guitarra, mientras los arreglos corrían a cargo de músicos especializados.
Aquellos recortes muestran a una artista joven, muy activa, que recorría salas, teatros, emisoras y festivales, y que iba consolidando un nombre propio dentro de la canción moderna española.
De la canción al teatro
En 1972 Norba Vila dio un nuevo paso en su carrera al debutar como actriz de teatro en la compañía de José Rubio. Sobre las tablas trabajó distintos géneros: comedia, teatro clásico y drama, demostrando una versatilidad que iba más allá de la canción.
En esa etapa conoció al representante y productor teatral que más tarde se convertiría en su marido. También llegó a la televisión, donde debutó en TVE en un programa de Estudio 1, uno de los espacios más emblemáticos del teatro televisado en España.
Una vida dedicada a los escenarios
Norba Vila continuó dedicada a su profesión hasta 1984, año en el que decidió retirarse. Para entonces había desarrollado una carrera amplia como cantante y actriz, con actuaciones en España, Europa y Latinoamérica.
Su historia es la de una artista cacereña que salió muy joven a buscar su sitio en el mundo del espectáculo, pero que nunca dejó atrás sus raíces. Eligió llamarse Norba por amor a Cáceres, escribió canciones inspiradas en su tierra y llevó el nombre de la ciudad a teatros, salas de fiestas, emisoras y escenarios de dentro y fuera de España.


