Torre de las Cigüeñas, pasado y presente

Conocido popularmente como el Palacio de las Cigüeñas, este edificio fue mandado construir en el siglo XV por Don Diego de Cáceres Ovando.
Su fachada presenta una puerta con amplias dovelas en arco de medio punto, sobre la cual se abre una ventana con arco conopial flanqueada por dos escudos que muestran las armas de los Ovando y los Mogollón. Todo el conjunto está enmarcado por un alfiz quebrado, acompañado en los laterales por dos ventanas geminadas de arcos túmidos y mainel de mármol gris.
La torre destaca por su notable altura. De planta cuadrada, está construida con sillares de granito en los ángulos y cuenta con un cuerpo superior saliente, sostenido por ménsulas y rematado con almenas. Es la única torre de Cáceres que no fue desmochada por orden de la Reina Isabel la Católica.
En el interior, el edificio se organiza en torno a un patio con cuatro galerías: las inferiores presentan arcos rebajados sostenidos por columnas, mientras que las superiores muestran arcos geminados con clave colgante. Desde este patio parte una escalera que conduce a la torre, abriéndose en abanico alrededor de una pilastra gótica.
Actualmente, el Palacio de las Cigüeñas es la sede de la Comandancia Militar de Cáceres.




El Archivo Histórico Municipal de Cáceres tiene como objetivo principal poner a disposición de los investigadores el rico fondo documental que conserva, facilitando el acceso a documentos clave para el estudio de la historia, la cultura y la administración local de Cáceres.


