A finales de la década de 1920, el Ayuntamiento de la ciudad se propuso dotar a Cáceres de un mercado de abastos moderno y espacioso. Para ello, eligió un emplazamiento que entonces ofrecía las condiciones adecuadas: un amplio espacio casi diáfano, ocupado únicamente por algunas edificaciones perimetrales de una sola planta, cubiertas a un agua, y otras construcciones centrales, con tejados a dos aguas, que conformaban el mercado existente. Todo ello se situaba en el lugar que hoy conocemos como el Foro de los Balbos.
Empezaron las obras de demolición en 1930.





