Es un edificio del que destaca su torre, mucho más elevada que las del resto de los palacios del conjunto monumental, debido a que cuando la Reina Isabel la Católica mandó desmochar las torres cacereñas, hizo una excepción con este que entonces se estaba construyendo por orden del capitán Diego de Ovando, vasallo y miembro de su Real Consejo.
Actualmente es la Sede de la Comandancia Militar de Cáceres, en su interior se encuentra una colección de armas, conocida como el Museo de Armas.





