Deportes Olimpiada


Deportes Olimpiada

Olimpiada, la primera tienda de deportes en Cáceres: historia, expansión y cierre en la calle Pintores

En 1967, Quintiliano Montes y Eugenio Cipriano abrieron en la calle Donoso Cortés la que está considerada como la primera tienda de deportes en Cáceres: Olimpiada. Desde el comienzo no fue solo un comercio deportivo, ya que también ofrecía artículos de caza, pesca, camping y armería, convirtiéndose en un establecimiento pionero por variedad y especialización.

En 1972, Olimpiada se trasladó a la calle Pintores, ocupando el local que había sido El Precio Fijo, entre Almacenes Mendoza y Tejidos Correa, mientras que el local de Donoso Cortés quedó como taller. El negocio vivía un momento de gran actividad y crecimiento: había seis personas trabajando y la primera planta también estaba abierta al público, algo poco habitual en la época.

A comienzos de 1974 (enero), se incorporó a trabajar Valentín García, que con el tiempo acabaría al frente de la tienda de Pintores durante décadas. Aquella etapa coincide con los años de mayor empuje del comercio deportivo local, cuando Olimpiada se convirtió en un referente en toda la ciudad.

Desde muy pronto, el éxito de la tienda fue evidente: se vendían equipaciones deportivas de la mayoría de colegios y se abastecía a clubs deportivos de Cáceres, de la provincia e incluso de ciudades de Portugal. Entre sus clientes figuraba el CP Cacereño, al que también se equipaba. Además, cada día se enviaba mercancía a tiendas y comercios de los pueblos de la provincia mediante paquetería, preparada y transportada en carros de mano hasta la estación de autobuses para su reparto.

A partir de 1984, Quintiliano quedó al frente del negocio y, unos años más tarde, impulsó una etapa de expansión con la apertura de nuevas tiendas en dos de las vías principales de la ciudad: Avenida de España y Avenida de Alemania. Eran años intensos: en campaña de Navidad y Reyes llegaban a reunirse casi 30 personas colaborando en la tienda para atender la demanda.

Tras las fiestas llegaban las rebajas, y la afluencia podía ser tan grande que era necesario contratar seguridad, regulando la entrada de clientes “de cuatro en cuatro”. Las colas en calle Pintores se alargaban hasta la parada de taxis de la Plaza, una imagen que muchos aún recuerdan como símbolo del auge comercial de aquella zona.

El producto estrella de Olimpiada desde el inicio fue el calzado deportivo. Las primeras zapatillas que llegaron y marcaron época fueron las Converse y las Adidas, aunque en el día a día se vendían también innumerables camisetas, chándals y balones, además de material deportivo para instituciones: canastas, redes o porterías destinadas a la Diputación y a numerosos ayuntamientos. En los mejores años, de un mismo modelo y marca se pedían centenares directamente a fábrica. En la memoria del negocio quedan detalles de otra época: cuando la cárcel surtía balones de cuero cosidos por presos, o cuando las botas de piel se cuidaban untándolas con grasa de caballo.

A finales de los años 90, Olimpiada se integró en el grupo de compra Base, y la empresa llegó a contar con seis trabajadores entre tres tiendas abiertas. Sin embargo, el mercado fue cambiando: los colegios empezaron a vender sus propias equipaciones y la compra por internet creció cada día, golpeando con fuerza al comercio tradicional.

Hasta hace pocos años, el local de Pintores albergaba también almacén y oficina, además de la tienda. Con el tiempo, allí quedó funcionando únicamente el punto de venta, en un contexto en el que no solo cambiaron los hábitos de compra: también cambió la propia calle, el comercio y la relación entre los comerciantes, que antes era mucho más cercana, tanto entre dueños como entre empleados.

Y, finalmente, tras escribirse esta historia, llegó el cierre: Olimpiada cerró sus puertas en la calle Pintores, poniendo fin a una de las trayectorias comerciales más recordadas del deporte en Cáceres.

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Antonio García recoge en sus libros una crónica fundamental de la vida cotidiana, los barrios y los comercios de Cáceres.

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