Ciclismo por Cánovas

En aquellos años existía una gran pasión por el ciclismo en Cáceres y en cuyas Ferias y Fiestas nunca faltaba una Gran Prueba Ciclista que solía constar de cuarenta vueltas al circuito de Cánovas, arrancando a la altura de donde se encontraba el Cine Coliseum. Allí, aproximadamente, se instalaba la tribuna presidencial, el pelotón de corredores enfilaba pedaleando hacia abajo, en medio de una oleada de aficionados, torcían a la izquierda, a la altura del quiosco Colón, se pasaba por delante del Hospital, que quedaba a la derecha, y se enfilaba, todo recto hasta dar la vuelta en lo que hoy es la Plaza de América.

Ignacio Soler Carrero, más conocido como Pope, 1935-2011, nacido en la cacereñísima calle Postigo, alumno de Primaria en la Escuela del Madruelo, pronto descolló en el ciclismo porque no paraba, y no había día que no se metiera para el cuerpo entre setenta, ochenta o cien kilómetros. Y por todo tipo de rutas, de cuestas vertiginosas, de esas que rompen las piernas, hiciera el mayor calor estival o cayeran chuzos de punta.

Junto a Agustín Jiménez Ollero, más conocido como Tin, sordomudo, zapatero de profesión, Joaquín Carballo y Marconi, Pope fue un dinámico y ejemplar ciclista hasta convertirse en uno de los ases de aquel ciclismo cacereño rivalizando, entre otros, con los ya citados, en la competición a unos extremos ilimitados con el todo Cáceres deportivo animándoles, vuelta tras vuelta a Cánovas.

Pope, el gran Pope, llegó a participar, en medio del pundonor, en algunas Vueltas Ciclistas como las de Madrid, Sevilla o la de Galicia.

Batallador incansable, con aquellas pesadas bicicletas «de los tiempos de Bahamontes, de Poblet y de Loroño», sus ídolos de entonces, como solía decir, se convirtió en uno de los más señalados impulsores del ciclismo en Cáceres.

Pope contaba, como punto de partida, con una fuerza de voluntad extraordinaria, con un más señalado estilo, en línea y comparación con la época y las posibilidades, era buen llaneador, aguantaba estoicamente las duras montañas, y era un duro sprinter, ganando en su trayectoria diversas carreras y poniendo el turbo del pelotón, siempre, en los últimos cientos de metros para llegar a la meta y en los que todos acababan extenuados.

También descollaron otros ciclistas en Cáceres como Joaquín Hormigo, Faustino Gijón, «que era un habilidoso con la bicicleta», según le denominara en su día el periodista Fernando García Morales, Ricardo Vila, que llegó a participar, incluso, en algunas Vueltas Ciclistas de tipo nacional y Antonio Rodríguez Avila.

Pope, todo un jabato, siempre promocionando el deporte de la bicicleta, llegó a alcanzar en su día la presidencia del Club Ciclista Cacereño.

Más información en mi Blog.

NOTA: La fotografía del pelotón ciclista, ¿años 60?, en el Circuito de Cánovas, me la ha facilitado el amigo Luis Montes Quijada.

Juan de la Cruz

Lugar donde se tomó: Cánovas
Año: años 60
Autor:
Fuente: Luis Montes Quijada

Cánovas en circuito improvisado para los aficionados al ciclismo

El primero por la izquierda es Manolo Trillo, el del traje Bernardino Moreno, a continuación Adrian Iglesias, Tinin y Bernal.

Lugar donde se tomó: Cánovas
Año: años 50
Autor:
Fuente: Angel Moreno Amor

Salida de una carrera ciclista junto al cine norba.

 

Lugar donde se tomó: Cánovas
Año: años 30
Autor:
Fuente: