Lugar donde se tomó:
Año:
Autor:
Fuente:

Campamento de Santana, de Cáceres.

Reclutas del curso de conductores.

Lugar donde se tomó:
Año: 1969
Autor:
Fuente: Pablo Cantero

Zona de reclutamiento de Cáceres

Algunos ya no están entre nosotros y otros residen fuera de nuestra ciudad: Paco Iglesias, Paco Sanz, Casasola, Ojalvo, Gironés, Manolo Domínguez, Narváez, Lobato y Sanguino …

Lugar donde se tomó: Campamento Santa Ana
Año: 1970
Autor:
Fuente: Angel Moreno Amor

Campamento de Santa Ana

 

Lugar donde se tomó: Campamento Santa Ana
Año:
Autor:
Fuente: Angel Moreno Amor

Sorteo de quintos en Cáceres

Por esta estampa hemos pasado muchos cacereños y la misma forma parte, pues, de nuestras vivencias. Un domingo de noviembre, con los fríos de la época otoñal avanzada, se celebraba, en aquel entonces, el sorteo de quintos en la Caja de Reclutas, allá en el Cuartel, junto a la Plaza de Toros, en medio de una gran expectación y de vecinos de toda la provincia. Lo que se conformó como una tradición en la tipología popular y costumbrista de Cáceres, como de toda España.

Domingo cacereño que llenaba la ciudad de mozos, de mozas y familiares de quintos que desfilaban, en medio de una algarabía festiva y popular, por las calles de Cáceres, que se embadurnaban de cantos típicos, de coplillas de quintos, de conversaciones, de voces, de ese rumor callejero que emana de la aglomeración del gentío. Y que, de paso, invitaba al vecindario de la capital a asomarse a las ventanas y balcones, entre geranios y claveles, o corriendo los visillos y cortinas, para contemplar el espectáculo que representaba la estampa de los quintos, que acudían a presenciar el sorteo y saber de la suerte de los quintos.

Todo un acontecimiento social que, a través de las ondas radiofónicas, divulgaban, en directo, con su sensibilidad habitual, con sus conocimientos, con sus hilos argumentales aquellos maestros que eran Cayetano Polo, Polito, o Gabriel Romero, que se encargaban de retransmitir el sorteo para toda la provincia. Y toda la provincia, claro es, conectando con ellos, con La Voz de Extremadura y las demás emisoras que iban surgiendo en el paso del tiempo, y que, al día siguiente, ocupaba grandes espacios en los periódicos.

Se veían ropas de pana como se contemplaban boinas, bufandas, trajes, pantalones bombachos, jersey de lana, rebecas, abrigos de paño, chaquetones de piel, caras alegres de muchachos jóvenes llenos de vida, rostros expectantes ante el destino que les aguardaba en el cumplimiento de las obligaciones del servicio militar, y se contemplaban, al tiempo, rostros curtidos por la severidad de las faenas agrícola-ganaderas…

Los jóvenes se agolpaban junto al paisanaje del pueblo. Y allá, hacia el cuartel, iba un contingente de paisanos en grupos de mozalbetes y quintos de Valencia de Alcántara, de Trujillo, de Herguijuela, de Malpartida de Cáceres, de Guadalupe, de Montánchez, de Arroyo de la Luz, de Ahigal, de Jaraicejo, de Torremocha, de Plasenzuela, de Alcuéscar…

Todo era expectación en la ida hacia el Cuartel, por la confluencia de las calles Margallo y Barrio Nuevo (entonces José Antonio). Se veían bolsas y cestas de mimbre con comida para el almuerzo, con olor a pan candeal, a tortilla de patatas, a jamón serrano, a chorizo, a patatera, a filetes, a perrunillas, a roscas de alfajor, a pestiños… Y se veían, a la par, a novias, a padres, a madres, que acompañaban al quinto en un día de tan marcadas características.

Todos ellos se iban injertando poco a poco por el Paseo de Cánovas hacia abajo y haciendo alto en los bares y cafeterías del camino. El Avenida, el Jamec, el Maleno, El Gironés, el Toledo, el Rialto, La Cueva de Pernales, el Pato, el Amador, La Parra, la Viña, Peromingo…

El sorteo se celebraba en medio de una gran seguimiento y atención. Entre olés de los que cumplirían la mili en Cáceres junto a los que se abatían, entre consuelos familiares y amigos, porque el destino les deparaba servir allá en las colonias allá tierra mora, allá en tierra africana,

De regreso, tras la celebración del sorteo, no había forma humana alguna de encontrar una mesa, una silla libre, ni tan siquiera un hueco en la barra del bar, de la cafetería, de las casas de comida, de los restaurantes, de los parques.

Corrían los bocadillos de calamares, las raciones de prueba de cerdo, de gambas al ajillo, de torta del Casar, las tapas de carne frita, las cañas de cerveza, los chatos con vinos del país, Cañamero, y tinto, Montánchez, acompañados por unas patatas fritas del Gallo, las gaseosas, los cafés con un chorro de coñac, las copas de aguardiente, los cubalibres… Al medio conversaciones sobre el sorteo, la vida de la mili, lo rápido que pasa el tiempo y que en nada menos ya estará el quinto con la cartilla verde de la licencia y finalización del servicio militar

El folklore popular se incrustaba en las raíces y esencias de la jornada del día del sorteo. Y se escuchaban, también, coplillas populares propias del día de quintos.

Como, por ejemplo:
Si te toca te jodes,
que te tienes que ir,
que tu madre no tiene
dos mil reales pa tí.

O:

A mí me ha tocado el uno
y a mi compañero el dos,
qué suerte más desgraciada
hemos tenido los dos.

O:

Ya se van los quintos, madre,
ya se van los buenos mozos,
ya se queda la plaza
de tuertos y legañosos.

O:

Los quintos cuando se van
pa las madres son las penas,
que las mozas se divierten
con los chavales que quedan.

O:

La madres son las que lloran
que las novias no lo sienten,
se quedan cuatro chavales
y con ellos se divierten.

O:

No temo ir a Melilla
ni pasar por El Estrecho
lo que temo es mi morena,
que otros la toquen los pechos

O:

Porque soy quinto de este año
ya no me vas a querer,
ya no saldrás a la puerta
como solías hacer .

En Piornal, por ejemplo, cantan:

Finalmente señalar que la palabra quinto procede de cuando con la llegada de los Borbones, en 1704, se dictó una Ordenanza que ponía en marcha el reclutamiento de quintas, nombre que emanaba de que se elegía a uno de cada cinco mozos en edad militar a través de un sorteo.

Más información en mi Blog, en el capítulo SORTEO DE QUINTOS, dentro de las secciones CACERES AYER y TRADICIONES.

Juan de la Cruz

Lugar donde se tomó: Cuartel Infanta Isabel
Año: 23 de Noviembre de 1981
Autor: periódico Hoy
Fuente: Juan de la Cruz